Consejos

Recientemente, las sales han incrementado su popularidad al ser incluidas como el ingrediente esencial en diversos preparados como exfoliantes, los cuales ayudan a desintoxicar así como retirar las células muertas de tu piel. Además, la sal de mar contiene otros microelementos igualmente fundamentales, como magnesio, calcio, azufre y otros más, todos ellos provenientes de.... ¡las algas!.

Los fangos de algas GUAM® son tan efectivos por el alto contenido de estas plantas en nuestra fórmula: cada puesta de nuestro fango en tu piel requiere aproximadamente el equivalente a ½ kilo de algas marinas. Esto ayuda a cambiar la química de tu piel al remineralizarla y nutrirla en forma altamente efectiva, pues tienen el añadido de fitoextractos y otros ingredientes activos que no están presentes en la sales.

En resumen, la sal es necesariamente buena si se consume en moderación. ¡Recuerda que la mayoría de las deformaciones en la textura y apariencia de la piel son causadas por retención de líquidos en los tejidos, y la sal en exceso es la principal culpable!. Cuida la calidad y cantidad de la sal que ingieres, y ¡úsala libremente en todas sus formas de aplicación cutánea para mejorar la calidad y textura de tu piel!.

¿Es buena la sal?
La sal de mesa es cloruro de sodio (NaCl). Ambas sustancias son vitales para el correcto funcionamiento del cuerpo. El sodio cumple un rol primordial en el metabolismo celular, en el correcto funcionamiento de los músculos, contribuye a mantener el equilibrio ácido-base, entre muchas otras funciones vitales. El cloruro participa de las mismas funciones y muchas otras, como mantener en buen estado las articulaciones y favorecer la depuración del hígado. Un déficit de alguna de estas dos sustancias traería serios problemas de salud. Una falta en extremo de sal en nuestro organismo produce serios desórdenes que pueden incluso poner en riesgo la propia vida.

Sin embargo, es el excesivo proceso de refinamiento de la sal (y en un proceso parecido su prima el azúcar blanca), en el que se le añaden agentes químicos que desestabilizan su estructura lo que la vuelve menos saludable. Se le añade iodo, aluminio u otro anti-glutinante para evitar la formación de grumos; se la somete a altas temperaturas y a un “lavado” en el cual pierde todos los minerales y microelementos que la componen, además del sodio y del cloruro. Es así que el resultado final es una sal empobrecida, con un alto contenido en sodio y otras sustancias, nada que ver con la verdadera sal que producen de forma natural las salinas de nuestros mares.

Si bien es cierto que la sal marina es una alternativa ligeramente mejor para sustituir la sal común (contiene el equilibro natural entre sodio y cloruro que requiere nuestro cuerpo), al final del día contiene grandes cantidades de sodio (40% para ser más precisos). ¡Así que no te confundas, hay que limitarse también en su uso!. A partir de año 2010, la Asociación Americana del Corazón recomienda un consumo diario de 1,500 miligramos de sodio para el correcto funcionamiento de nuestro organismo (la indicación previa era mantener consumos menores a 2,300 miligramos). La nueva normativa es el equivalente a un poco más de ½ cucharadita de sal (la gran mayoría de la población consume el doble: 3,400 miligramos) al día.

Otro dato importante: el 75% del sodio que consumimos no proviene del salero, sino de las comidas procesadas que comemos en casa o en restaurantes... ¡Esto convierte el monitoreo de nuestro consumo diario de sodio, en un doble reto! Esto son algunos de los alimentos que más contribuyen a que consumas una mayor cantidad de sodio de la deseada: panadería comercial, carnes frías y embutidos, pizzas, algunas preparaciones de pollos listos para su consumo, la mayoría de las sopas enlatadas, sandwiches y hamburguesas preparados en establecimientos comerciales.

Bajos niveles de vitamina C pueden debilitar la formación de colágeno, el cual da soporte a la estructura de la piel. Esto hace que pierda elasticidad y que por lo tanto inhiba su habilidad para repararse así misma, de acuerdo a un estudio de la facultad de medicina de la Universidad de Yale. Esto conduce también a la formación de arrugas y al envejecimiento prematuro así como a la formación de celulitis.

En un estudio reciente publicado en la revista Self, Lona Sandon, portavoz de la Asociación Americana para la Dieta, sugiere comer una variedad de alimentos ricos en vitamina C: “La Vitamina C es esencial para prevenir el rompimiento del colágeno”, comenta Sandon, quien sugiere beber al menos 9 tasas de agua al día. “La piel que esta bien hidratada lucirá más saludable”. La revista Nutrition reporta que aquellas mujeres que toman más líquido en la forma de comidas ricas en agua, como las manzanas, uvas y el pepino, tienen menor cintura e índice de masa corporal que aquellas que beben líquidos a base de bebidas procesadas.

Como un bono adicional, la Universidad Estatal de Arizona reporta que el consumo de vitamina C ayuda a quemar mejor la grasa del cuerpo durante el ejercicio (hasta un 30% más). Consume 75 miligramos diarios de esta vitamina que se encuentra en cantidades abundantes en las siguientes frutas y legumbres:

  • Tomates: 1 jitomate rojo = 15mg
  • Kiwis: 1 kiwi = 65mg
  • Naranjas: 1 naranja mediana =75mg
  • Papaya: 1 taza = 80mg
  • Perejil (50 gramos) = 80mg
  • Pimientos rojos: 1 pequeño = 95mg

Recuerda, el mejor remedio contra la celulitis es seguir una dieta saludable, hacer ejercicios indicados para fortalecer piernas y glúteos, no fumar, beber mucha agua y por supuesto, la ayuda de ingredientes activos sobre tu piel especialmente formulados para ayudarla a mantenerla debidamente mineralizada, humectada, y libre de toxinas, además de disminuir el exceso de acumulación de líquidos que provoca la hinchazón y aparición de malformaciones en tu piel.

  • ¡Bebe mucha agua! Un cuerpo hidratado es un cuerpo saludable y en buena forma.
  • Come una dieta saludable que contenga frutas frescas, vegetales, granos enteros y proteínas magras. Se cree que la celulitis es un producto de la acumulación de toxinas en nuestro organismo, las cuales se derivan de una dieta grasosa, alta en carbohidratos, o alimentos procesados que contengan aditivos, sal y azúcares. ¡Así que deshazte de esa golosina!
  • Haz ejercicio todos los días, ¡aunque esto signifique subir y bajar escaleras o salir a pasear a tu mascota! El ejercicio ayuda a disminuir el estrés, ayuda a la formación de masa muscular, y elimina la grasa del organismo, y entre más en forma estés, menos obvia será la apariencia de tu celulitis.
  • Mantén un consumo de alimentos con altos contenidos de Vitamina C. Bajos niveles de esta vitamina pueden debilitar la formación de colágeno, el cual da soporte a la estructura de la piel.
     

Es muy común recibir preguntas de mujeres que mantienen una rutina intensa de ejercicio, pero que sin embargo, tienen celulitis. Esto es porque la celulitis no es un fenómeno relacionado con el sobrepeso. Sus causas son multifactoriales: estrés, una hidratación inadecuada, substancias tóxicas del tabaco, baja producción de colágeno, e incluso incidencias hereditarias.

Es por ello que recomendamos además de una rutina de ejercicio, la adopción de un estilo de vida balanceado y más saludable que ayude a complementar los efectos del Fango de Alga GUAM®.

Es una condición que afecta al 90% de las mujeres y al 10% de los hombres, principalmente en los países industrializados. Conforme las mujeres se aproximan a la menopausia, sus niveles de estrógeno comienzan a disminuir. Es entre los 25 y 35 años que la mayoría comienzan a observar la presencia de celulitis. Los niveles de estrógeno tienen un efecto en los vasos sanguíneos. Conforme el estrógeno comienza a disminuir, se pierden receptores en los vasos sanguíneos y los muslos, provocando una menor circulación. Esto a su vez induce una menor presencia de oxígeno y nutrientes en las zonas afectadas, y con ello una disminución también de la producción de colágeno... Al mismo tiempo, las células grasas comienzan a agrandarse, obstaculizando el desplazamiento del colágeno hasta desarrollar esa apariencia de piel naranja que llamamos celulitis. "Is Cellulite Forever?", Scientific American, Mayo 2009